jueves, 26 de abril de 2012

...y tú no lo sabías

Hermosa tu ignorancia, pues en determinado momento mi  mundo estuvo en tus manos. Sin que lo pidas lloré un poco. Amanecer con tu sonrisa, luego sin ella.
Tanto te quise abrazar, y se acabaron las ganas. De tanto desearte... y seguías en tu hermosa ignorancia del mar de sentimientos en que yo me hallaba... y tú no lo sabías...

Para citarlo en mis pensamientos...

Por eso tengo que volver a tantos sitios venideros para encontrarme conmigo y examinarme sin cesar, sin más testigo que la luna y luego silbar de alegría pisando piedras y terrones, sin más tarea que existir, sin más familia que el camino. PABLO NERUDA

El sueño que se me pegó en las manos...


Mi amor… anoche te he buscado hasta altas horas de la noche. Como techo, el cielo que nunca
acaba… besando el deseo, buscando algún resquicio de tu olor entre las cosas que aún guardo
en el bolso que llevé… ahí encontré tus ojos de gata en un día loco y emotivo, paseando por las
jardineras de la carretera… en tu cuarto tomando café, hablando cualquier tema trivial…

He soñado lo que no imaginas, perdona pero he encontrado hoy entre mis manos un poco de
ti, de tanto tocarte en mis sueños…
(me rehusaba tanto a levantarme hoy)

Ahora entre mil formas y colores sonrío con este recuerdo de tu piel acomodada con la mía en
el juego de cóncavo y convexo…